Entre rines, tuercas y motores, comienza la historia de un sueño, un sueño de alas violetas…
Betty “mi mama” voló sin límites para enseñarnos lo que significa el amor, la perseverancia y el sabor ¡entre violines y bongoes!
Para así montarse sobre ruedas de libertad y rodar aguerridamente sobre caminos rocosos, hacia un destino exitoso, con riachuelos coloridos desbordantes de magia y aventura, atardeceres interminables de deseos infalibles para así completar los ingredientes perfectos de la pócima secreta y celestial de nuestro irresistible sabor. Así en 2004 nace la ilusión de 7 años de arduo trabajo, creatividad, tradición y la firme convicción de saborear la vida de manera diferente, de volar, porque ¡hay que saber vivir! Y dejar vivir…
Señores, esta ricura de alitas ponen a volar la imaginación y nos incitan a
Así lo soñamos, así lo luchamos y así lo logramos…
Simon Blanco Carreño #1